Don Lino 2016: estadounidenses desde T48K

Esta es una historia que comencé a escribir justo al regresar de la costa norte holguinera, pero eventos desafortunados que le siguieron y que aquí narro, me hicieron echarla a un lado. Ahora la retomo, dos años y unos meses después de aquella inolvidable aventura.

Generalmente, los grandes acontecimientos nunca ocurren más allá de los límites de las capitales o grandes ciudades y la radioafición no escapa a este designio. Sin embargo, quiso la fortuna que en un apartado sitio de la geografía oriental cubana, radioaficionados cubanos y estadounidenses nos uniéramos, por vez primera fuera de La Habana, en favor de un objetivo común. A partir de una idea de Douglas/CO8DM y Mirek/VE3XIN que sumó a otros colegas norteamericanos y canadienses se comenzó a gestar la idea de operar juntos el CQWW de SSB en 2016. Finalmente, luego de varios meses de preparación, el equipo de T48K quedó compuesto por cuatro operadores norteamericanos: Bill/K1MM, Ed/K1EP, Charlie/K1XX y Van/W2DLT; mientras que por la parte cubana, como de costumbre, estaríamos Douglas/CO8DM y yo. VE3XIN y el otro colega canadiense, declinaron participar solo días antes del concurso.

QTH y trayecto

Esta vez, nuestro QTH sería el hotel Don Lino, un lugar en la costa norte de Holguín, con las condiciones cercanas a las ideales que en nuestra opinión, posee La Herradura, sitio donde Las Tunas Contest Crew/T48K ha establecido su “base de operaciones” durante los últimos años. Finalmente, llegamos allí en la noche del día 25 de octubre de 2016, luego de un largo viaje desde Las Tunas, pasando por Puerto Padre, Holguín y finalmente Rafael Freire, donde se encuentra el hotel. Douglas por situaciones laborales no podía unírsenos desde el principio, por lo que me encargué de pasar por su casa a recoger el amplificador, antenas y otros materiales que siempre usamos de su estación. Ya yo había cargado en casa con el resto de lo que utilizamos en T48K, más la antena direccional del radioclub que nos serviría para completar nuestro primer intento como M-2 en un CQWW.

Llegué al aeropuerto de Holguín algunos minutos luego de la llegada del vuelo donde venía la avanzada de operadores norteamericanos: Bill/K1MM, Ed/K1EP y Charlie/K1XX. Luego de entregar el permiso de importación para el K3 de Ed y el Kenwood TS570s de Bill, todo fluyó de manera normal y pronto pudimos saludarnos e intercambiar por vez primera de manera personal. Ya a Bill lo conocía de mi segundo viaje a HK1NA en 2014, aunque en honor a la verdad, allí no habíamos intercambiado más allá de la presentación de rigor y algunos que otros comentarios e instantáneas. Van/W2DLT y su esposa Lory llegarían en otro vuelo, ya en la noche, por lo que en el interín, decidimos dar una vuelta por la ciudad de Holguín y de paso ampliar sobre los planes más inmediatos.

Al hotel arribamos bastante tarde, luego de la sobremesa referente a lo que haríamos a partir del amanecer del siguiente día, nos fuimos a la cama. Ocupamos las cabañas más alejadas y a la vez más cercanas al mar, supuestamente las más antiguas del hotel a juzgar por su apariencia, aunque mantenían un buen confort. Yo me quedé con la última que serviría además como shack para la estación.

Segundo día (miércoles)

El miércoles desde bien temprano comenzamos a desempacar para armar el campo de antenas. Douglas llegó bien entrada la mañana. Yo había invertido esas primeras horas en ensamblar las tres VDAs junto con Ed/K1EP, mientras que Charlie/K1XX, Bill/K1MM y Van/W2DLT hacían lo mismo con la Cushcraft de tres elementos que usaríamos en la estacion multiplicadora. Al finalizar el día teníamos la mayoría de las verticales operativas, el trabajo más difícil quedaba aún por hacer.

Tercer día (jueves)

Lo que parecía algo fácil resultó complicarse. La direccional luego de instalada, tuvimos que replegarla para bajarla un poco, pues a la altura inicial oscilaba demasiado con el fuerte y constante viento y temimos una caída que pudiera dañarla. Luego, la práctica demostró que en Europa, por ejemplo, nos escuchaban 20 dbs más fuerte con las VDAs que con la Cushcraft. Ese día terminamos la jornada instalando las L invertidas para 80 metros y 160 metros, de manera que el viernes tendríamos el día para probarlas y corregir posibles problemas.

Cuarto día (viernes)

Las horas previas al concurso las dedicamos a la instalación de las tres estaciones y la red entre ellas, además de hacer las grabaciones de los CQ por cada uno de los operadores, de manera que cada quien contase con sus grabaciones en cada una de las tres posiciones. Para ello utilizamos el mismo N1MM+ que fue el programa de logueo que usamos por preferencia de la mayoría. Hicimos la distribución de los horarios de trabajo de cada operador y mientras tanto, los invitados utilizaron las estaciones todo lo que pudieron con el fin de encontrar los detalles y poder solucionarlos. La estación estaba compuesta por un ICOM IC756ProIII con un amplificador Collins 30L-1 además de un K3 con un amplificador Yaesu FL-2100B, ambas posiciones ¨running¨. Por otro lado, se utilizó un Kenwood TS570s como estación multiplicadora. La ausencia de un amplificador para este radio, sin dudas limitó el muy importante trabajo de esta estación, además, tampoco contamos con potencia en la banda de 160 metros pues ninguno de los dos amplificadores la posee dentro de sus opciones. Una novedad esta vez, fue el estreno de los filtros pasabanda ensamblados por Douglas y cortesía de Pekka/OH2TA. El problema de la interacción entre estaciones, que siempre fue una de nuestras limitantes dejó de serlo a partir de ese momento

El concurso

El plan de operación lo diseñamos de manera que cada operador estuviera cuatro horas en alguna de las estaciones principales y además, rotara por la estación multiplicadora en momentos alternos. El primero de los turnos le correspondió a K1MM y K1XX en 20 y 40 metros, luego se cambió de 20 para 80 metros y toda la madrugada se estuvo operando entre estas dos bandas y 160 metros. Por cierto, en la top band los pocos contactos que se hicieron fueron durante esas primeras horas. La antena para esa banda, que trabajó de maravillas durante el ARRL de CW desde La Herradura, nunca se pudo ajustar y hubo que modificarla lo que redujo su rendimiento y definitivamente nos pasó factura. Al transcurrir las primeras 24 horas de concurso, el total de contactos rondaba los 5000. El máximo número de QSOs en una hora había sido de 373, precisamente durante los primeros 60 minutos del concurso, luego, el promedio se mantuvo con picos de hasta 290 qsos por hora, en lo particular, no recuerdo haber tenido un pile up sólido por mucho tiempo. Durante el fin de semana la propagación no se mostró nada benevolente, sin embargo, no presentamos problemas con la estación y todo fluyó sin percances de carácter técnico. Finalmente concluimos con 8.296 contactos, 126 zonas y 427 entidades, para una puntuación final de 10.145.891 puntos. No fue una gran puntuación, pero debíamos incluirnos en el top ten de esta difícil categoría.

El regreso y la decepción

Sin dudas, Don Lino 2016 fue una bonita experiencia, los visitantes quedaron muy complacidos y para quienes tenemos en nuestro ADN la hospitalidad y la camaradería, eso debía ser suficiente. Sin embargo, transcurridas solo unas semanas recibimos la mala noticia de que nuestra estación entraba en un extenso listado de descalificaciones (DQ), por supuestamente habernos auto anunciado en el DX cluster o lo que en inglés se denomina ¨self spoting¨. Sucedió que VE3XIN, quien inicialmente vendría a T48K, siguió nuestras señales a través de varios SDR y con buenas intenciones, nos anunció de manera excesiva, lo que levantó las sospechas del comité organizador que al ver anunciado su indicativo como parte del equipo, supuso una violación de las reglas. Lo cierto es que de nada valieron reclamaciones y presentación de pruebas de que donde estábamos no había acceso internet y por tanto era imposible cometer tal violación de las reglas.

Ese año, se implantó un record de descalificaciones en concursos de la revista CQ y entre tanta controversia generada hubo quien hasta planteó eliminar la regla que proscribe el Self Spoting, lo que desde mi punto de vista no sería nada descabellado. En tiempos donde la tecnología cada vez es más protagonista en un pasatiempo como el nuestro, no creo que sumar el uso de los DX clusters a libre albedrío pueda marcar gran diferencia, de cualquier manera los spots siempre están y estarán ahí, háganlos quien los haga y con la intención que sea.

Por nuestra parte, más allá de la decepción de haber hecho un buen trabajo y no poder incluirnos en los resultados oficiales del concurso (hubiésemos quedado entre el 6to y 7mo lugar mundial de la categoría y además, líderes continentales), pienso que lo más importante fue demostrar al mundo la fuerza de la radioafición como factor aglutinador dejando a un lado diferencias políticas y de pensamiento. Para mí, sin dudas, fuimos campeones de la solidaridad y la fraternidad, ¿qué más se puede pedir?

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1 comentario

    • Ivan Gotic en 4 mayo, 2019 a las 5:58 pm
    • Responder

    Excellent de yt3cw…73

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