Abr 11 2018

ARRL CW 2018: regreso a las raíces

Durante el CQWW de CW de 1997, se activó desde el norte de Las Tunas la primera de las dos únicas estaciones “multi-multi” que han participado desde cuba durante un concurso de este tipo y sin duda, el más grande y completo de estos esfuerzos. Aquella operación, que utilizó los indicativos T48RCT (antes del concurso) y T49C (durante) constituyó el   germen de lo que cuatro años más tarde se convertiría en la estación tunera de concursos T48K. Durante diecisiete años de intensa actividad, varias fueron las ocasiones en las que surgió la idea de compartir nuevamente junto a algunos de los participantes extranjeros en aquella experiencia de 1997, sin embargo, por una razón u otra nunca se materializó el proyecto. En algún momento del pasado año la idea afloró una vez más y finalmente, Carlos/CX7CO/SM0KCO, Goran/SM0DRD junto a su esposa Gunnel y Goran/SM5SIC; decidieron planificar el regreso a Cuba para el 2018 y celebrar junto a nosotros el aniversario veinte de T48RCT/ T49C, operando “Las Tunas Contest Crew” (LTCC) .

 

T48RCT/T49C 1997

En mi opinión, lo sucedido en noviembre de 1997 marcó un antes y un después en la historia de la radioafición cubana. Por aquellos años, la presencia de Cuba en concursos internacionales era muy escasa y se restringía al mismo reducido grupo de operadores. En el caso específico de Las Tunas, solo Mario/CO8CH (SK), David/ex-CM8DC, Douglas/CO8DM y yo, además de CO0RCT (op. CO8NA y CO8ZZ) habían estado activos en alguna que otra ocasión previa.  Sin embargo, a partir de ese momento y de manera exponencial, la presencia tunera en concursos internacionales se incrementó hasta alcanzar cifras jamás vistas. Pero más allá de números y que constituyera un catalizador, T49C fue pionera en varios aspectos, incluso, fuera del ámbito local. En primer lugar, nunca antes en Cuba se había instalado una estación multioperador con características tan complejas: cinco estaciones cada una con su amplificador y en cada posición, una computadora, todas enlazadas a través de una red. Las antenas para 10, 15 y 20 metros fueron inmensas delta loops de cinco elementos (dos por banda: una dirigida hacia EEUU y Japón y otra hacia Europa) diseñadas y optimizadas en el mismo lugar de la operación por Waldemar/SM0TQX (utilizando el software AO), mientras que para 40 y 80 se utilizaron dipolos y una L invertida para 160 metros. Paralelamente, se instalaron estaciones para VHF y otra para las bandas WARC, utilizando Yagis y antenas ground plane.

Se utilizó por vez primera un programa para el logueo (el CT) y lo más novedoso: los logs se enviaron a través de radiopaquete hasta Santiago de Cuba, desde donde eran enviados por e-mail a Suecia y subidos prácticamente en tiempo real a un sitio en internet desde el que se podía imprimir la tarjeta con la confirmación del QSO. Sin dudas, aunque quizás no esté reconocido por quienes escriben la historia, fue esta la versión primigenia de e-QSL, OQRS y otros sistemas de confirmación “online”. El programa que gestionó todo este proceso fue diseñado por Goran/SM0DRD. Además, T49C fue la primera estación que desde Cuba trasmitió con una sola letra en el sufijo.

Veinte años después

Luego de varios meses de preparación, búsqueda de las mejores opciones de vuelos y solicitudes de variada índole, finalmente todo estuvo listo solo unos días antes de la fecha prevista para irnos a la costa.  Carlos viajó con varias jornadas de ventaja sobre el resto del equipo y sin dudas, re-encontrarme con él luego de tantos años, fue algo bonito. Durante esos días previos a la partida hacia el lugar de operación, aprovechamos y visitamos colegas ya conocidos por Carlos veinte años atrás como Emilio/CO8EB y Juan/CO8NA; mientras que por otro lado, le presenté a otros a quienes no conocía como Idemaro/CM8IDE y Frank/CO8TH.

Hacia La Herradura, el sitio que hemos escogido para las operaciones de LTCC durante los últimos años, partimos en la mañana del martes antes del concurso. Ese día, la versión “reducida” del team (Alexy/CO8KA, Carlos y yo) solo pudimos levantar las VDA para 10 y 15 metros, pues hubo que reconstruir sus elementos luego de estar más de un año almacenadas y sin usar. Al otro día temprano continuamos con la VDA para 20 metros, antes de que Carlos fuera a esperar al resto del equipo que debía de llegar al atardecer del miércoles por el aeropuerto de Holguin.  Mientras, Alexy y yo continuamos el montaje de la ground plane para 40 metros y comenzamos a hacer las instalaciones eléctricas, aterramientos, etc. Una novedad y algo que facilitó el montaje, fue la utilización de un taladro portatil que Carlos trajo para perforar la piedra y colocar los anclajes, pues durante todas las otras oportunidades habiamos dependido de que existieran agujeros en el “diente de perro” y estos no siempre se encontraban en el lugar idoneo.

En las primeras horas luego del anochecer finalmente el team se completó cuando llegaron a La Herradura, en compañía de Carlos, Goran/SM0DRD, su esposa Gunnel y Goran/SM5SIC. La pareja, luego del largo viaje desde europa decidió irse a dormir y no los pude saludar hasta el dia siguiente en la mañana. SM5SIC resultó ser un simpático individuo y sobre todo, un apasionado y locuaz conversador sobre cualquier tema, fundamentalmente historia. Goran es un experimentado ginecólogo y obstetra “de la vieja escuela”, como gusta decir. El jueves desde bien temprano, nos dedicamos a ajustar la VDA para 20 metros y levantamos las L invertidas para 80 y 160 metros, por lo que nos quedaría el viernes íntegramente para probar las antenas y corregir cualquier inconveniente. Sin embargo, justo cuando pensábamos terminar de ajustar la antena para la Top Band, uno de los tramos más altos del mástil de fibra de 15 metros, inexplicablemente cedió y el esfuerzo de prácticamente todo el día quedó deshecho. Decidimos replegar el mástil y dejar la posible solución para el día siguiente pues ya la caída de la noche nos impedía continuar.

 

 

 

 

 

 

Viernes

El viernes bien temprano miré detalladamente lo sucedido al mástil de fibra, el problema pareció ser “de fábrica”. En algún momento mientras tensamos la sección en sloper de la antena, el mastil se dobló demasiado y se rajó un tramo de aproximadamente quince centímetros, por donde aparentemente estaba debilitado. Lo que hice fue cortar ese pedazo y rellenar la otra sección con cinta adhesiva para sustituir el espacio faltante, lo fortalecimos con varios “tie wraps” y listo. Para “compensar” le añadí las ultimas secciones que inicialmente había quitado por ser muy finas y subí el punto para la segunda sección de vientos, por lo que luego del accidente el mástil alcanzó una mayor altura.  Goran/SM5SIC, jocosamente, pero en serio, comparaba lo sucedido con la manera de ser de los finlandeses a la que ellos llaman “sisu” y que hace referencia al hecho de no darse nunca por vencidos. Lo cierto es que finalmente y a pesar de todos los contratiempos, la antena para la top band quedó casi lista  y cuando el resto del equipo llegó, se sorprendieron al verla ya izada gracias a la ayuda de algunos lugareños, solo restaba alimentarla y hacer los ajustes necesarios.

 

 

 

 

 

 

Con la experiencia del ARRL de CW 2016, cuando esta misma antena causó dolores de cabeza a Douglas, Kenneth/OZ1IKY y Pekka/OH2TA, recordé que la solución fue la utilización de un “hairpin” en el punto de alimentación; así que ni corto ni perezoso, busqué en las fotografías de aquella experiencia y  allí estaba una que mostraba el utilizado en aquella oportunidad. Conté las vueltas y calculé visualmente el calibre del alambre y el diámetro del tubo de PVC, afortunadamente, entre las cosas que siempre llevo de “backup”, encontré un cable eléctrico que pensé podría servir; mientras que Hector, el dueño de la casa, me facilitó un pedazo de PVC de aproximadamente 2 pulgadas, así que transcurrido un rato, el hairpin estuvo listo.

Por fortuna, los dos radiales resultaron resonar en la frecuencia correcta y al radiante, además de soltarle unos cuantos metros que se habían recogido durante el CQWW de SSB en 2016, se le agregaron algunos metros más, pero luego de esos ajustes, nada más tuvimos que hacerle a la antena. El hairpin pareció funcionar de maravillas y según el analizador de antenas de Carlos, todo parecía indicar que el esfuerzo no había sido en vano.

 

El resto del día lo dedicamos a tratar de resolver algunas interferencias entre las estaciones que al final decidimos asumir, aunque luego, por alguna razón desconocida desaparecieron o no fueron tan notables. Las posiciones quedaron de la siguiente manera: en la numero uno un Yaesu FT-900 con un Winkeyer y el amplificador FL-2100B mientras que en la dos, instalamos un Yaesu FT-857 y el amplificador Collins 30L-1. Las dos estaciones se conectaron en red utilizando un router y el programa de logueo N1MM+ que fue el que finalmente se utilizó, luego de la división de preferencias entre este y el Wintest. Como en el 2016, decidimos hacer las parejas de operación teniendo en cuenta que los desconocedores del castellano tuvieran a alguien que le pudiera servir de intérprete y finalmente se conformaron con CX7CO/SM0DRD y SM5SIC/CO8ZZ, los turnos serían de cuatro horas y cuatro de descanso, un sistema que había mostrado efectividad hacía dos años.

El concurso

El concurso lo comenzaron Goran y Carlos en 20 y 40 metros respectivamente. Un intenso ruido y la propagación, que no se mostró nada dadivosa, mantuvieron los ratings por debajo de lo esperado y cuando el otro Goran y yo comenzamos el segundo turno de operación, el sumario solo llegaba a 594 QSOs. Mientras Goran estrenaba los 80, yo hice lo mismo en la top band, deseoso de probar la antena que tanta batalla nos había dado y los resultados no pudieron ser mejores. Al entregar el próximo turno, ya los 160 metros mostraban un total de 295 contactos, mientras que el total era de 1227 QSOs. Durante todo el sábado nos mantuvimos en los 20 y los 15 metros y aunque tampoco mostraron signos de mucha actividad, pudimos mejorar los números finales y al cumplirse las primeras 24 horas, ya habíamos completado 3560 contactos, ¿Buen augurio?

 

Lo cierto es que la noche del sábado y el domingo muy poco se pudo hacer y la esperanza de que los 10 metros aportaran algo poco a poco se esfumó. En esa banda, además de una breve apertura el sábado en la tarde que nos dio los 24 únicos QSOs y 12 multiplicadores, nunca más existió actividad con esta parte de la isla. En las 24 horas siguientes siguientes solo se pudieron realizar 1604 contactos, el domingo el rating fue realmente muy bajo y la mañana de manera especial; los primeros contactos en 15 metros se hicieron casi al mediodía y al final de la tarde solo los 20 metros generaban contactos. La ultima hora del concurso pasamos la estación de 15 metros para los 40 y allí cerramos con 1158 QSOs. El domingo lo terminamos con solo 273 contactos en 15 metros y 499 en 20 metros para totalizar 1192 y 1590 en esas dos bandas respectivamente. En los 80 metros cerramos con 792 y en la top band con 408 QSOs para totalizar 5164 y 305 multiplicadores en las 48 horas del concurso.

 

Conclusiones

Aunque comparar no es algo que me agrade, no puedo abstenerme de hacerlo con nuestra  otra experiencia en esta misma categoría. La diferencia entre 2016 y 2018, estuvo fundamentalmente en la cantidad de contactos y de manera especial, en la banda de 10 metros. Hace dos años, esta banda aportó 47 multiplicadores que ahora se perdieron, mientras que globalmente, se hicieron alrededor de 2000 contactos menos.

 

Varios factores pudieron influir en estos resultados por debajo de lo esperado. En primer lugar, hace dos años la propagación no se comportó tan mal como esta vez pues, hasta donde recuerdo, en aquella oportunidad nunca tuvimos un “tiempo muerto” como ahora. Por otro lado, las condiciones técnicas tampoco fueron iguales: en aquella oportunidad se utilizaron un ICOM 756 ProIII y un K3, sin duda, radios de muchos más recursos que los utilizados esta vez (FT-900 y FT-857). De cualquier manera, con la puntuación alcanzada debemos incluirnos en el top ten de la categoría y quizás, hasta dominemos el continente como en 2016, cuando logramos el tercer lugar mundial.

 

 

 

 

 

 

 

Epílogo

Luego del concurso, tanto Carlos, como “los Goran” y Gunnel decidieron quedarse en Las Tunas, en vez de recorrer otros sitios turísticos cercanos como originalmente habían planificado. Los días luego del concurso sirvieron para fortalecer aún más nuestra vieja amistad.  Finalmente, Goran y Gunnel conocieron a mi familia, de quienes siempre supieron solo a través de fotografías que eventualmente yo actualizaba con el transcurso de los años. Asombrosamente, mis hijos adolescentes entablaron animadas charlas en inglés con los visitantes y Goran “DRD”, a partir de ellas, se asombró del nivel tan alto de las matemáticas que se enseña en Cuba, comparándolo con el mismo nivel educacional en Suecia. Un día antes de su vuelo de regreso a casa, los Goran y Gunnel decidieron ir a Holguín para conocer la ciudad y al mismo tiempo, poder estar con tiempo suficiente en el aeropuerto, así que me puse en contacto con dos colegas holguineros: Alberto/CO8SC y Nelson/CO8NDZ para que les reservaran hospedaje y sirvieran de guías, al menos durante esas horas de estadía en la ciudad de los parques.

Carlos por su parte, estuvo unos días más en Las Tunas, jornadas que aprovechamos para compartir con algo más de tiempo junto a mi familia y visitar más sosegadamente a  viejos amigos conocidos por Carlos en 1997 como Mancebo/CO8MA y Juan/CO8NA. A Mancebo lo visitamos sorpresivamente junto a Piri/CO8IR, el presidente de la filial de la FRC en Las Tunas e increíblemente identificó a Carlos luego de tantos años; aunque en honor a la verdad, no han existido cambios fisonómicos  muy notables. Allí pasamos un tiempo mayor de lo planificado, las anécdotas y recuerdos de lo sucedido dos décadas atrás fluyeron en todas direcciones y de hecho, escuchamos varias por vez primera. A casa de Juanitín/CO8NA fuimos en un par de ocasiones y la última fue a “pegarle la gorra” en otra jornada llena de remembranzas.

El día del regreso de Carlos, decidimos hacerle una visita de cortesía a Nelson/CO8NDZ y Zulema/CO8MGY, así que antes de dirigirnos al aeropuerto entramos a la ciudad y conocimos personalmente a esta pareja de destacados radioaficionados holguineros. Más tarde, con la partida de Carlos,  irrepetibles jornadas plagadas de la amistad más sincera llegaban a su fin. Una vez más la radioafición demostró que pocas actividades humanas tienen más poder que ella para unificar tanta diversidad en favor de un objetivo común.

Por último, llegue nuestro agradecimiento a todos los que tuvieron que ver con el éxito de esta nueva experiencia de “Las Tunas Contest Crew”: en primer lugar, a Carlos/CX7CO, Goran/SM0DRD y Goran/SM5SIC por confiar una vez más y por su solidaridad; al presidente nacional de la FRC, ing. Pedro Rodriguez/CO2RP, al presidente de nuestra filial Idelfonso Rodriguez/CO8IR; a nuestras familias por tolerar la ausencia y de manera especial a mi esposa, Delmis Ramos/CO8DRG, por ser  incondicional soporte y cómplice de todas nuestras locuras radiales. Por último, pero no menos importante, a quienes nos llamaron y contactaron durante el concurso. ¡Nos vemos en próximas oportunidades!

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2 comentarios

    • Douglas/CO8DM on 12 abril, 2018 at 9:23 pm
    • Responder

    Qué bueno compadre!…me emocionan esos recuerdos y haber sido uno de los protagonistas de esas historias…lamento no haber estado con ustedes esta vez…ya tendremos otras oportunidades.
    73 y un abrazo.
    Douglas/CO8DM

    • Carlos/CX7CO on 12 abril, 2018 at 9:26 pm
    • Responder

    Excelente el artículo, ya lo pasé para publicar en el boletín del Radioclub Uruguayo.
    Si lo publican, hago una charla a posteriori en la sede del RCU con más info complementaria de tu artículo. Un abrazo a todos.

    Carlos/CX7CO/SM0KCO

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