Abr 25 2017

A pesar del tiempo…

Me disculpan los lectores si insistimos en el tema, pero lo sucedido el pasado fin de semana durante el Concurso Nacional Victoria de Playa Girón, me ha dejado más que alarmado. ¿Será que el esfuerzo de tanta gente ha sido en vano, luego de tanto hablar y escribir sobre el tema? En el anterior “post” publicamos algo escrito en 2013 y que lamentablemente aún mantiene vigencia, sin embargo, escarbando viejos documentos encontré algo anterior al comentario de marras y que fue publicado en el antiguo foro de FRCUBA, nada menos que en 2012. Aquí se los dejo, con la esperanza de que todos interioricemos la necesidad de definitivamente desterrar estas malas prácticas de una vez y por todas. La solución está en nuestras manos: convirtámonos en educadores desde nuestros radioclubes, en la academia, en las ruedas emitidas tanto en HF como en VHF, pero sobre todo, no permitiendo lo incorrecto y sirviendo de ejemplo desde el terreno.

Bienvenida sea la idea, poco a poco generalizada a varias filiales, de patrocinar concursos nacionales, sin dudas, una propuesta que ha sumado nuevos “adictos” a la familia concursera en el verde caimán. Mas, creemos pertinente llamar la atención sobre algunas malas técnicas operativas observadas en la última de estas competiciones, pero que también han tenido su lugar en previas convocatorias y que riñen con el espíritu deportivo que en este tipo de actividades debe primar, empañando en gran medida, el buen hacer de otros, incluyendo el de los organizadores. Habrá que corregirlas antes de que la práctica cotidiana las convierta en hábito o mejor dicho, mal hábito, “forzado” por la mayoría. En primer lugar, ¿por qué nos empeñamos en apilarnos en unos pocos kilociclos cuando hay toda una banda disponible?, para cuando se concursa, en el concurso que sea, solo existen dos técnicas de operación: cuando se llama en una frecuencia (llamado en inglés running), que en ningún momento es “compartida” con otra(s) estación(es) competidora(s), y cuando se recorre la banda a la caza de aquellas estaciones que necesitamos (search and pounce) y que utilizan el método anterior. Tristemente, parece que aquí queremos inventar otras a las que es mejor no bautizar con nombres, para no alargarles la vida, aunque bien les vendría el dado por un buen amigo (también participante y victima) de “estilo piñata”, por el inherente “sálvesequienpueda” que se arma debajo de dichos artefactos y del que todos disfrutamos (o sufrimos) alguna vez en nuestra infancia. En la primera de las “criaturas” (émulas de la del Dr. Frankenstein), varias estaciones se “agazapan” en una misma frecuencia, en la que alguien llama y a la “caída” de un nuevo corresponsal, todas irrumpen a una sola vez, aplicando la ley del más fuerte, sin respetar el que la frecuencia estuviera en uso, ¿resultado?, la estación “dueña” del canal, con lógico disgusto, tiene que mudarse a otra frecuencia si es que quiere continuar compitiendo civilizadamente. Sin embargo, el “non plus ultra” de la falta de ética y el desorden, es una “variante” de la anterior y de la que fuimos testigos en la frecuencia 7.045, donde un número indeterminado de estaciones llamaban CQ a una misma vez en la frecuencia perteneciente a CO0ACM, ¡Lo nunca visto! Hay un tercer caso, que si bien no es tan reprochable, por el ánimo de cooperación que encierra, no tiene absolutamente nada que ver con lo que de una competencia se infiere, se trata de la formación de “ruedas” en las que casi siempre, un poco más ordenadamente que en los casos anteriores, se pueden trabajar a las estaciones que allí lleguen, ¡una competencia menos competitiva no puede existir!. En fin, de todo se experimentó y escuchó durante la celebración del “Moncada” y ojo, que no fueron solo estaciones con poca experiencia las protagonistas, algunas con muchas horas de vuelo también disputaron papeles y no precisamente secundarios en esta lamentable parte de la historia. Cosas buenas también sucedieron, además del mismo hecho de la celebración del concurso, se notó una mayor y más activa participación en sentido general, algo que debemos cuidar e incluso, incentivar, para versiones venideras de concursos ya establecidos y de otros por venir. También se extrañó la presencia de algunas estaciones ya convertidas en habituales animadoras de este tipo de actividades, incluyendo a varias de las que aportarían puntos extras. Una queja se repite por parte de varios colegas usuarios de los 160 metros: la total ausencia en esta banda, de las estaciones patrocinadoras del concurso, sin dudas, una asignatura pendiente en casi todos los concursos nacionales. Llegue ahora, aún a tiempo, la señal de alerta.(Abril de 2012)

 

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