Abr 23 2017

¿Se hablará en un futuro de concursos “a lo cubano”?

Lo que sigue, es algo que escribí hace ya tres años. En aquel entonces, la práctica de concursos de carácter nacional era un caos que luego, con la creación de la Comisión Nacional de Concursos (CNC) y la unificación de las reglas a estándares internacionales llegó a alcanzar un nivel aceptable de organización y disciplina. Sin embargo, con la celebración de la más reciente versión del “Victoria de Playa Girón” me he dado cuenta que habrá que volver y recorrer caminos andados. Esperemos que sean la mayoría quienes nos acompañen.

¿Se hablará en un futuro de concursos “a lo cubano”?

Desde el surgimiento de nuestra nacionalidad, la idiosincrasia del cubano, ha dejado huellas. En múltiples aspectos de la vida es común escuchar “la escuela cubana de…” o sencillamente, la categoría de “a lo cubano”; que casi siempre, para no ser categóricos, es sinónimo de buen hacer o decir. Sin embargo,  por experiencias pasadas y recientes, solo espero que nuestra actual manera de competir en concursos locales no trascienda en el tiempo, así no tendríamos motivos para avergonzarnos por vez primera si por desgracia, llegara a acuñarse una categoría similar. Mucho se ha escrito y se ha dicho sobre el tema, pero los graves problemas de operación y falta de ética radial, lejos de disminuir, se agudizan cada vez más. ¿Por qué? Alguna vez escuché decir algo así como que “en piso pulcro nadie escupe”, y aquí es donde creo, en gran medida, radica la esencia de nuestras vicisitudes. Cuando aún estábamos a tiempo, se debió corregir a la minoría que por desconocimiento en unos casos y por instinto de “adaptación” en otros, comenzó a convertir lo mal hecho en práctica común. En estos momentos, “el piso está muy sucio” y cada vez son menos a quienes les interesa la limpieza. Varias son las “técnicas operativas” casi instituidas en nuestros concursos: frecuencias colectivas al estilo de ruedas donde en el mejor de los casos, de manera “relativamente organizada”, todo el mundo confluye a la vez (por algún influjo maligno, deben ser preferentemente 7110, 7115 o 7120 Khz); existe también una variante de la anterior estrategia, pero donde de manera irracional impera la ley de los watts y que ya hasta se ha bautizado como “estilo piñata”; además, podemos disfrutar de quienes se dedican tender “emboscadas” y sin el más mínimo respeto llaman a estaciones necesitadas en frecuencias ocupadas por otros, cuando estos terminan de contactarlos; también tenemos a los “mihermadameunchancepatrabajarlo”, una versión “respetuosa” del anterior y por último, las frecuencias donde todo el mundo llama CQ a la vez y por ende, muy pocos logran hacer un contacto; mientras más colegas coincidan, se supone mayor adrenalina y se prueba la real calidad de los operadores. En fin, se debe quedar alguna por mencionar, pero sarcasmo aparte, la realidad es bien preocupante. Lamentablemente, no faltan quienes escarban hasta encontrar justificaciones al estilo de “nadie es dueño de frecuencia alguna” o “no es suficiente espacio el de los CLs”, cuando todos sabemos que dentro del ABC del radioaficionado se encuentra en primer lugar: preguntar si la frecuencia está en uso; de lo que se deduce que nadie está autorizado a usurpar una frecuencia usada por otro colega, bajo ninguna circunstancia (excepto por una emergencia). ¿O me equivoco? En el caso de la otra justificación, quizás exista algo de razón, pero esta nunca será suficiente para hacer lo incorrecto. Si en algo debemos estar de acuerdo todos es en que urgen las acciones. Muchas fórmulas son válidas y necesarias, comenzando en nuestras organizaciones de base y filiales provinciales, donde se podrían planificar charlas e informar sobre el tema a través de las numerosas ruedas existentes en nuestros repetidores. También se pudiera profundizar sobre el particular en la academia del radioaficionado; pero lo que cada quien haga en lo individual será decisivo para desde “al terreno”, ganar esta batalla. Lo más inmediato será no hacer nada de lo que anteriormente hemos descrito como “casi” instituido, en segundo lugar, llevar a la práctica la esencia operativa en un concurso que se podría resumir básicamente en lo siguiente: o eres “cazado” o  “cazador”. En el primer caso, lo primero es buscar una frecuencia desocupada y llamar “CQ concurso”, en espera de que los cazadores lleguen. En una frecuencia solo llamará una estación, por muy solidario y colaborativo que parezca, el compartir frecuencias y contactos no tiene nada que ver con el espíritu deportivo de este tipo de actividades. Si decidieras ser cazador, sencillamente recorres la banda en busca de presas, en cuyo caso, nunca llamarás a otra estación “cazadora” mientras aceche. Si eres lo suficientemente paciente, como buen operador; en algún momento la podrás trabajar cuando llame CQ y se convierta en presa. De igual manera, cuando lo estimes conveniente, cambiarás de un papel a otro. ¡Así de sencillo es! Por supuesto, hay mucho más de que hablar sobre esta fascinante vertiente de nuestro pasatiempo, pero solo en estos dos roles está la solución inmediata a nuestros problemas actuales. Si la mayoría asumiera esta posición, estamos seguros que la “pulcritud” obligaría a adaptarse para sobrevivir a los pocos desconocedores que sobrevivan. Solo así se justificaría incluso, la existencia de un concurso cubano de categoría mundial, ¿por qué no soñar? ¡Todavía estamos a tiempo! (Noviembre de 2013)

 

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4 comentarios

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    • Luis Raúl/CO7GC on 24 abril, 2017 at 4:41 pm
    • Responder

    Saludo pariente, mis mejores deseos para todos por tú casa, solo puedo agregar a tus comentarios sobre los concursos a lo cubano que la falta de participación internacional y las malas costumbres arraigadas desde hace años, es algo que sufrí en la década de los 90 incluso ya no en ruedas si no en frecuencias usadas solo por dos estaciones que comparten un tema común para ellos. No pude participar del concurso, pero escuché todos esos errores de los que hablaste antes y solo me limite a apagar el equipo. Cuando pueda conversar con nuestro presidente provincial, le comentaré sobre el tema para ver en que puedo cooperar con nuestro radio club local, no dejaremos de hacer lo que haga falta para que la masividad no se convierta en chapucería, abrazos del cuate, Luis Raúl.

    • Arnaldo/CO2QQ on 24 abril, 2017 at 4:42 pm
    • Responder

    Hola Raulito,
    te felicito por el comentario,
    sencillamente formidable,
    comparto contigo todo lo
    planteado.

      • Jose Carlos on 2 mayo, 2017 at 9:43 pm
      • Responder

      Hora, Arnaldo. Spy CP6CL, ex CO3CL. Me recuerdas?

    • Pepín/HK3TK/CO2TK on 24 abril, 2017 at 4:53 pm
    • Responder

    Raulito

    Tienes toda la razon, mantiene toda su vigencia el articulo escrito hace cuatro años, por esas razones comentadas resulta incluso dificil lograr la participacion de colegas internacionales, incluirlos como estaciones DX e incentivar su participacion.

    Realmente los vicios y violaciones de lo que llamas el piso sucio, pocos acuden al llamado de higienizar la banda y disciplina en las frecuencias, toca como dices volver al principio y tal vez implementar en los concursos de mayor importancia, seleccionarlos, establecer el llamado PILOTO, jueces del concurso quienes establezcan cierto orden.

    En este ultimo concurso la propagacion no acompañaba a los resultados, coincidian varios colegas en 7110 quienes posiblemente no se copiaban para darles la opcion de buena fe.

    Volver a disciplinar la participacion tarea que le corresponde a la CNC, los Radio Clubes y Filiales. En fin,tal vez un PILOTO, ARBITRO, JUEZ DE FRECUENCIA, etc.que discipline y llegue a suspender a los violadores de las reglas y eticas de radio.

    Lamento no poder acceder al link que incluyes en el correo, por estar solo en la intranet, pero ahi te envio mi comentario.

    Un abrazo

    Ppin

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