El formar parte de una expedición a una nueva o muy solicitada entidad del DXCC, será siempre el sueño de todo Diexista y el privilegio de unos pocos. Así que, a falta de tales privilegios, cuando me dieron la noticia que formaría parte de una expedición a Cayo Moa Grande/NA-218, fue como si me dijeran que estaría activo desde Korea del Norte/P5, que por muchos años, ha sido la entidad más solicitada del DXCC. Es este cayo, junto a otras cuatro islas al sur de Las Tunas y otras, pertenecientes a la provincia de Granma, las únicas que forman parte del grupo “Las Tunas, Holguín, Granma”, última referencia cubana reconocida por el comité IOTA (Islands on the Air) y que a más de 10 años de su única activación, era una de las más solicitadas por miles de seguidores de este programa de la RSGB. La activación de Cayo Moa Grande, sería pues, el preámbulo de “Cuba2013”, un proyecto organizado por el Russian Robinson Club, en coordinación con la FRC y el GDXC y que además, incluiría otras dos referencias de las siete que posee nuestro archipiélago.
Con este fin, un grupo de siete expedicionarios miembros de este club ruso, especializado en activar islas, tomaría rumbo al Caribe desde Moscú, pasando por Frankfurt y con la ciudad de Holguín como destino. Allí, desde un día anterior a la llegada del grupo desde la capital rusa, esperaba Yuri/N3QQ, quien había viajado desde el estado de Washington para reunirse solo a esta experiencia desde Moa Grande. A la ciudad de Holguín llegué el día 10 de febrero en la mañana, desde la madrugada, ya me esperaba Winston/CO2WF, Coordinador Nacional del Grupo DX de Cuba en ese entonces y la otra “parte cubana” de la expedición.

Izq. Der. N3QQ, CO8ZZ, CO2WF
A media mañana logramos contactar con N3QQ, a quien estuvimos esperando por un buen rato en un lugar acordado del parque “Calixto García”, definitivamente, no de manera recíproca, pues lo encontramos en otro sitio bien distante. Yuri resultó ser alguien muy agradable y conversador. Luego de visitar el radioclub, donde conocimos a su solícito administrador, almorzamos y hasta tuvimos tiempo para que Yuri se diera un corte de cabello y conversar un rato con Jorge/CO8JCS, el presidente de la filial holguinera, antes de dirigirnos al aeropuerto, a la espera del resto del grupo. A pesar de lo poco usual y voluminoso del equipaje, que presuponía demoras por encima de lo acostumbrado; sobre las siete de la noche, el equipo estuvo completo y luego de las presentaciones de rigor y entre animadas charlas nos encaminamos a Moa. Los recién llegados resultaron tan sencillos y cordiales como N3QQ, inmediatamente supe que había tenido contactos con algunos de ellos desde años atrás, sobre todo con Alex/RW3RN, Eugene/RZ3EC y Sergey/RA3NAN. Los demás eran Igor/UA3EDQ, Oleg/R3FA, Andrey/RK7A y Andy/RZ3EM. Llegamos a la norteña ciudad sobre las once de la noche, recorridos los 180 kilómetros desde Holguín.
En el hotel Miraflores nos esperaban Víctor/CO8VQ y Eduardo/CM8ZC, a Víctor ya lo conocía personalmente desde hacía varios años. Coincidimos como delegados al 5to Congreso de la FRC en Sta. Clara, en aquella ocasión también conocí a Eduardo/CO8EP, padre de CM8ZC y quien lamentablemente falleció hace algún tiempo. Eduardo Jr. con su sencillez y buen carácter, sin dudas, hace honor a la memoria de su bien recordado padre. Luego de una frugal merienda y de chequear en el hotel, dimos por terminada la agotadora jornada con al menos, algunas horas de descanso. Bien temprano todos estuvimos de pie y preparando condiciones para movernos al cayo, sin embargo, pronto supimos que problemas burocráticos demorarían el traslado. Mientras una parte del grupo, trataba de negociar con el gobierno municipal, el resto quedamos en el hotel construyendo parte de las antenas de alambre que se utilizarían y confraternizando con varios colegas y aspirantes del radioclub de Moa. Al finalizar la jornada, definitivamente supimos con certeza que trasmitiríamos desde NA-218.

Izq. Der. CM8ZC, CO2WF, CO8ZZ y CO8VQ
Al siguiente día, luego de montar la voluminosa ferretería en el camión que la llevaría al puerto, Winston, Eduardo y yo pasamos por casa de Víctor a recoger algunos aseguramientos que aún estaban almacenados allí, incluidas los generadores eléctricos, colchonetas, mesas, sillas y varios recipientes de agua potable; mientras, el resto de los expedicionarios se adelantaban en taxi. La estancia en las instalaciones del puerto no pasó del tiempo justo para los trámites con las autoridades del puerto. Acordamos hacer dos viajes al cayo por el volumen del material a trasladar, en el primero, me fui yo junto con los colegas rusos. Sobre las 10:05 de la mañana levamos anclas hacia Cayo Moa Grande, transcurridos 25 minutos aproximadamente atracamos a un muelle bastante grande para el supuesto poco uso que se le debe dar. Luego nos enteramos que años atrás, la magnífica playa del cayo era lugar cotidianamente visitado por la población de Moa y para ese entonces, existía una ruta marítima establecida al lugar con varios viajes diarios.
Inmediatamente luego del desembarco, mientras los hermanos Oleg/R3FA y Andrey/RK7A desempacaban e instalaban la vertical multibanda StepIR, los demás descifrábamos como armar la tienda para el “shack”. Una hora después llegaba Winston y Eduardo con el resto de la ferretería que había quedado en puerto, incluyendo los dos generadores. Inmediatamente luego de armada la tienda para el shack, otro grupo encabezado por RA3NAN comenzó la instalación de la estación, compuesta por dos Elecraft K-3 y un Kenwood TS590, que se encargaban

RZ3EC y RW3RN
de excitar a dos ACOM 1000 y un ACOM 1010. Cada estación contaba con una laptop con el software para llevar los logs y una interface RigExpert TI-5. Contrario a lo que pensamos Winston y yo, no se utilizaría el N1MM para el “logueo”, en su lugar, traían un programa del que había escuchado hablar y que en alguna oportunidad había tratado de probar, de lo que había desistido tratándose de un programa que no era gratis. El Wintest resultó ser un programa muy similar al siempre bien recordado CT y que en esencia, funcionaba igual que todos los programas conocidos para este fin, por lo que nos habituamos rápidamente a su utilización. Sobre las tres de la tarde del día 12 se comenzó a trasmitir desde T48RRC y a medida que se instalaban las antenas se sumaban nuevas bandas a la actividad, llegando a cubrirlas todas en pocas horas. Las antenas en su totalidad fueron verticales de alambre a excepción de la StepIr. En Frankfurt, durante el viaje a Cuba, se había quedado parte de otra vertical idéntica, por lo que se aprovecharon las varas de fibra de vidrio para soportar una de tres elementos de alambre (VDA), si mal no recuerdo para 17 metros, de las que se habían cortado en el hotel el día anterior y que sin dudas, trabajó estupendamente. La cercanía al agua de mar y el atlántico abierto a nuestras señales benefició el alto rating de QSOs por hora, sobre todo con europa, me llamó mucho la atención contactar con estaciones en lugares que habitualmente nunca había escuchado en ciertos horarios y bandas.
Sin discusión y sin temor a ruborizarme, puedo afirmar que nunca había protagonizado pileups tan nutridos. Tanto en SSB como en CW fue siempre necesario trabajar en Split llegando a alcanzar varios kilociclos de ancho. Sin dudas, cada oportunidad que tuve frente un radio, fueron momentos de altos niveles de adrenalina y de hecho, experiencias inolvidables. No se planificaron horarios de trabajo para cada operador, cuando alguien lo deseaba, sencillamente con acercarse a las posiciones de trabajo era suficiente, rápidamente se ofrecía el puesto, por lo que el tiempo de operación generalmente no era muy prolongado y coadyuvó a un máximo disfrute de estos irrepetibles momentos. Como era de esperar, Murphy tampoco quiso quedarse fuera y muy rápidamente comenzó a hacer de las suyas. En las primeras horas de operación, uno de los amplificadores dejó de funcionar sin solución inmediata, por lo que una de las estaciones quedó “descalza”, mientras que en más de una ocasión los generadores también tuvieron problemas, los que afortunadamente fueron solucionados gracias a las habilidades, que como mecánico, posee CO2WF. Al margen que disfruté mi estancia en cayo Moa Grande haciendo radio, también tuve la posibilidad de hacer algo a lo que profesionalmente me dedico, la fotografía de video. Ya con anterioridad, para el diseño de la página WEB, habíamos enviado algunos datos personales incluyendo nuestros oficios, por lo que Andy/RZ3EM, conociendo que era camarógrafo de TV, me pidió en varias ocasiones hacer imágenes con varias de las cámaras que traían y que posteriormente utilizarían para el audiovisual que siempre dedican a cada una de sus aventuras. Dicho sea de paso, tuvimos la oportunidad de apreciar dos de los tantos que han realizado y realmente tienen una calidad muy por encima de la media. El último día, al atardecer, fuimos juntos a recorrer el extremo más oriental de la playa; Andy con una cámara fotográfica y yo con una de video, tratamos de aprovechar al máximo la llamada “hora mágica”, en el paisaje algo surrealista y al mismo tiempo de una inquietante belleza, que caracteriza aquella parte de la isla.

CO8ZZ, RZ3EC y RZ3EM
Al regresar al campamento ese día, decidí aprovechar al máximo las últimas horas en NA-218 y con excepción de una breve interrupción para comer, el resto del tiempo lo dediqué a hacer radio, hasta cerca de las dos de la madrugada, cuando el sueño me venció, estuve en telegrafía en los 40 metros. Sobre las cinco de la mañana volví a “enganchar” en los 30 metros, hasta que se dejó de trasmitir exactamente a las 10:56 UTC del 14 de febrero. Luego de 40 horas de operación solo en CW y SSB se lograron un total de 10.335 contactos con 105 entidades en las bandas desde 160 a 12 metros. El desmontaje de la estación concluyó lo suficientemente rápido como para aproximadamente a las 13:40 UTC tenerlo todo listo para el regreso a tierra firme. Contrario a como se hizo en el viaje hacia al cayo, el regreso lo hicimos solo en un viaje. Por la premura por cumplir con el resto del itinerario, desde Cayo Coco y Cayo Santa María, los acontecimientos sucedieron como en una carrera de velocidad. Luego de una emotiva reunión de despedida con Víctor, su esposa, Eduardo y algunos otros integrantes del radioclub de Moa, partimos rumbo a Holguín; era necesario pasar por el aeropuerto para recoger la antena perdida en Frankfurt, dejar la tienda que había servido de shack y proseguir camino hacia Cayo Coco, en Las Tunas me quedaría yo. Aproximadamente a las 22:30 UTC del día 14 de febrero llegamos a mi ciudad natal, ya la extrañaba, a ella y a la familia. El ómnibus me dejó a pocas cuadras de casa, con la despedida, dejé buenos amigos y el agradecimiento por darme la posibilidad de cumplir parte de mi sueño. Varios días después los pude trabajar desde Cayo Santa María en 80 metros. Sin dudas, esta ha sido durante mis 23 años de radioaficionado, una de las mejores experiencias vividas hasta el momento. Justo ahora, me percato de que tanto el Russian Robinson Club como CO8ZZ, celebraron sus respectivos vigésimos aniversarios en 2013, ¿habrá sido simple coincidencia?







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